CONFLICTO

Cómo en muchas otras areas de la vida, sería bueno reapreneder a manejar el "conflicto" y dejar de vivirlo como algo negativo. 

Durante nuestros primeros años de vida, vimos que las personas adultas abordaban los "conflictos" de formas dolorosas y turbulentas. Habían insultos, manipulación, gritos, abandono... Distintos tipos de violencia. 

Nuestra mente, cuerpo y sistema nervioso se ponen a la defensiva cuando surgen "conflictos" en nuestras relaciones. Se cree que "la mejor defensa es un buen ataque". Los egos se endurecen. No hay escucha activa. Escuchamos para responder, no para entender. Ni siquiera hay conciencia de la otra persona. Nos quedamos atrapados en la cuadrícula para demostrar nuestro punto de vista. 

Y es por eso que el "conflicto" es, a menudo, un ciclo sin fin en el que dos personas van sintiéndose invisibles, y no escuchadas. 

Se trataría de tener una nueva relación con el "conflicto". 

El "conflicto" no es "malo" o "incorrecto". Es una oportunidad. 

Es una oportunidad para participar en las relaciones humanas. Con atención y mimo, podemos llegar a ver el "conflicto" como algo positivo. Nos enseña sobre nosotr@s mism@s. Nos muestra nuestras heridas centrales. Puede ser el camino para volver a aprender a sentirnos segur@s dentro de las relaciones. 

Te sentirás extraño/a al principio. Ver, escuchar y sentir a alguien, cuando estamos desesperad@s por ser vist@s, escuchad@s y sentid@s, es duro para el ego. Requiere práctica. Mucha practica. Con el tiempo, sentirás que el ego se relaja. 

También verás cuán diferente es el "conflicto" cuando creas un espacio seguro para la expresión, donde antes era impredecible y, de posible ataque, desprecio y abandono. 

El amor auténtico dice: "Te veo, te escucho y te siento en todos los momentos, incluso cuando tu comportamiento detona mi propio trauma no resuelto". 

Joan Manel Piquer

Dejar un comentario